Potaje de cuaresma

Aunque se podría consumir durante toda la cuaresma, la tradición lo ha mantenido para el viernes santo, punto álgido de la cuaresma.

Con variaciones se extiende por toda la geografía española y sus ingredientes más universales son: garbanzos y bacalao. A partir de ahí empiezan las variaciomes. Explicaremos la receta para estos 2 ingredientes básicos a los que acompañarán los propios del sofrito: cebolla, ajo y opcionalmente tomate y pimientos.

Por una parte pondremos a cocer los garbanzos, ya remojados, en agua hirviendo con sal. Por otra parte, rebozaremos con harina el bacalao que ya tendremos remojado y al punto de sal (si no lo sabe, pruébelo en crudo) y los freíremos ligeramente. Finalmente, haremos el sofrito en una cazuela, a poder ser de arcilla, echaremos los garbanzos con su caldo y a continuación el bacalao. Lo dejamos cocer unos 5 minutos y listo.

Versión rápida: Substituir los garbanzos secos por otros ya cocidos o en bote, en lugar del caldo de cocerlos, pondremos agua o caldo de verduras.

Variaciones: Es muy común añadir alguna verdura como espinacas o acelgas (también pueden ser tagarninas, collejas, etc.) al final de la cocción de los garbanzos, así como un huevo duro por cabeza cortado en cuartos. Hay quien añade alubias a los garbanzos. Se puede perfumar la cocción de las legumbres con laurel u otras hierbas aromáticas.

Enriquece mucho el plato añadirle una picada (en el mortero o con la batidora) que se puede hacer con todos o algunos de los siguientes ingredientes: pan frito, ajo frito o crudo, almendras tostadas, avellanas tostadas, perejil..Se deshace con un poco de líquido de la cocción y se añade al cocido 5 minutos antes de que esté listo.